El precio de los coches podría moderarse en 2026 tras años de notables subidas

El precio de los coches en España ha subido casi un 35 % en la última década debido a factores como las normativas anticontaminantes, la pandemia o la integración obligatoria de sistemas de seguridad. Aunque los incrementos de años pasados se frenarán, los expertos descartan grandes bajadas y auguran moderación para este 2026.

En los últimos diez años, el precio medio de un vehículo en España ha experimentado un incremento cercano al 35 %, superando ampliamente el crecimiento de los salarios. Una subida que, según apuntan desde ANFAC, la patronal española de los fabricantes, y FACONAUTO, patronal de los concesionarios, se explica debido a varios factores determinantes.

 

En primer lugar, señalan a las normativas europeas de emisiones Euro 6 y Euro 7. El cumplimiento de estas normas, con la amenaza de elevadas penalizaciones económicas en caso de no hacerlo, y la obligatoriedad de reducir emisiones han empujado a los fabricantes a integrar tecnologías –desde postratamiento de gases a la electrificación– que han encarecido los costes de fabricación y, por lo tanto, de venta al público. Un ejemplo lo tenemos en el alto coste de los sistemas de hibridación o micro-hibridación, que ha elevado el precio también de los vehículos de los segmentos más pequeños del mercado. La consecuencia ha sido que casi han desaparecido del mercado los “coches urbanos asequibles” por debajo de los 15.000 euros. Y, en el caso de los eléctricos, se ha tardado muchos años en rebajar su precio de entrada por debajo de los 20.000 euros para aquellos fabricados en Europa. Solo ahora comenzamos a ver algunos ejemplos (Renault Twingo).

 

Por otra parte, desde el año 2022, la Unión Europea exige sistemas avanzados de asistencia a la conducción en todos los vehículos de nueva homologación. Y, desde julio de 2024, lo son para todos los de nueva matriculación. Los 10 sistemas ADAS, por sus iniciales en inglés, obligatorios son la frenada automática de emergencia, el mantenimiento de carril, la detección de tráfico al dar marcha atrás, el asistente inteligente de velocidad, la detección de fatiga y atención, el avisador del uso de cinturón de seguridad en plazas traseras, el lector de señales de tráfico, el control de velocidad adaptativo, el event data recorder (caja negra) y la preinstalación de un sistema que impida el arranque del coche en caso de haber consumido alcohol. Todos estos sistemas han añadido, en función del modelo de coche, un coste extra de entre 800 y 1.500 euros.

 

Además, la crisis de suministros padecida entre 2021 y 2023, especialmente semiconductores, también tuvo su reflejo en el precio. También el encarecimiento de la logística tras la pandemia provocó una ruptura de stock, lo que disparó los precios por el exceso de demanda frente a la oferta.

 

Por último, grandes grupos automovilísticos como Volkswagen (Audi, Cupra, Seat, Volkswagen…) han admitido públicamente que su estrategia ya no solo trata de vender el máximo número de coches posible. Lo intentan, claro, pero ahora dan prioridad a aquellos modelos o versiones con los que obtienen un mayor margen de beneficio. Como contrapunto, en el conglomerado Stellantis (Citroën, Fiat, Jeep, Opel, Peugeot…), su consejero delegado, Antonio Filosa, está dispuesto a recurrir de nuevo a ventas a flotas, tradicionalmente de menor margen, para mantener la actividad industrial de sus plantas y devolver visibilidad a las marcas del Grupo. Eso sí, los márgenes deben ser suficientes, así que se ha fijado como razonable un margen operativo entre el 6 % y el 8 % a medio y largo plazo, lejos del 13 % alcanzado en 2022 y 2023.

 

¿Toca techo la subida de precios?

Tras haber superado o asimilado ya estos incrementos de tarifas, una de las preguntas más frecuentes entre los consumidores es si el precio de los coches bajará en 2026. La respuesta corta es no, aunque siempre hay unos matices que, en este caso, apuntan hacia una estabilización tarifaria.

 

Los factores que apuntan es este sentido son varios. Nos encontramos con una mayor presencia de las marcas chinas. Estas tratan de comerle cuota de mercado a los fabricantes europeos haciendo especial incidencia en los precios gracias, por un lado, a una estructura de costes muy competitiva (en algunos casos se han mencionado incluso subvenciones ilegales por parte del gobierno chino) y al liderazgo tecnológico en todo lo relacionado con la electrificación y, especialmente, en el campo de las baterías.

 

La llegada de marcas como MG (Grupo SAIC), BYD, Grupo Chery (Ebro, Jaecoo, Omoda) y, próximamente, Geely (perteneciente al grupo del mismo nombre y que tiene marcas premium como Volvo o Polestar en su portafolio) rompió el statu quo de precios en España. Su influencia en el mundo de los eléctricos es clara, con marcas como MG que han logrado situar modelos eléctricos (MG4) en precios equivalentes a compactos de gasolina, forzando a las marcas europeas a acelerar sus modelos low-cost. Estas marcas también han empujado al mercado a estandarizar equipamientos tecnológicos desde las versiones de acceso a precios razonables, reduciendo los márgenes de beneficio de las marcas tradicionales.

 

Por otro lado, la esperada moderación de la inflación pospandemia también influye (ver tabla más abajo). Con una inflación más controlada, los costes de producción se han vuelto más predecibles, lo que reduce la necesidad de subidas de precios preventivas por parte de las marcas.

 

En resumen, no se esperan caídas drásticas en el precio de catálogo de los coches nuevos, pero sí una mayor agresividad comercial mediante promociones, descuentos por financiación y, sobre todo, el impacto directo de las nuevas subvenciones estatales, que podrían mantener o, incluso, reducir levemente el precio final pagado por el cliente.

 

Comparativa del IPC: el coche frente al coste de vida

La evolución de los precios en el mundo del automóvil (coches nuevos y usados y talleres) durante los últimos diez años no ha sido simétrica a la inflación general. Mientras que el IPC general ha tenido picos controlados, los automóviles usados y los servicios de taller han sufrido una volatilidad extrema. En la tabla adjunta podemos observarlo de un vistazo.

 

 

Evolución de precios 2016-2025

Año IPC
general
Incremento
salarial
Automóviles
nuevos
Automóviles
usados
Talleres y
reparaciones
2016 1,1 % 0,2 % 2,4 % 1,5 % 1,8 %
2017 1,1 % 0,9 % 1,5 % 0,4 % 1,2 %
2018 1,2 % 1,5 % 1,7 % -0,8 % 1,4 %
2019 0,8 % 1,6 % 3,1 % 2,2 % 2,5 %
2020 -0,5 % 3,2 % 0,8 % -2,1 % 1,1 %
2021 6,5 % 2,9 % 3,5 % 11,2 % 2,9 %
2022 8,4 % 4,1 % 10,2% 16,5 % 6,8 %
2023 3,1 % 4,2 % 5,8 % 4,3 % 6,5 %
2024 3,1 % 5,0 % 4,5 % 5,2 % 5,5 %
2025 * 2,9 % 4,4 % 0,7 % 5,1 % 4,2 %
Total subida 27,7% 28 % 34,2 % 45,5 % 33,9 %

Fuente: INE. (*) Algunos datos de 2025 son provisionales.

 

Hacer de adivino siempre resulta una tarea ardua y no exenta de peligro. Y en el caso del mundo del automóvil mucho más porque, cuando vienen mal dadas, es el producto al que se renuncia primero y, cuando escampa y pasa la incertidumbre, es de los que más tardan en recuperar la normalidad de sus ventas.

 

Según los servicios de estudios BBVA Research y CaixaBank Research, el año 2026 marca un punto de inflexión. Se espera que el precio de los vehículos nuevos crezca a un ritmo más alineado con el IPC (en el entorno del 2 % – 2,5 %), tras años de subidas que incluso alcanzaron los dos dígitos.

 

Desde el banco vasco se espera que las ventas superen los 1,2 millones de unidades en 2026, impulsadas por el repunte del consumo privado, la mejora en la renta disponible de los hogares y un entorno financiero más favorable. Además, el automóvil se consolida como motor de bienes duraderos y recupera terreno para alcanzar los niveles prepandemia. Aunque, eso sí, señalan en BBVA Research que la electrificación avanzará a menor ritmo que en la media europea.

 

Además, desde la financiera Cetelem (Banco BNP), la moderación por parte del BCE permitirá que la financiación de los vehículos resulte más atractiva, facilitando la compra sin necesidad de bajar drásticamente el precio de venta al público.

 

Otros factores que se espera que moderen los precios de los coches nuevos más allá de 2026 apuntan hacia la suavización de la normativa Euro 7, algo que, de confirmarse, permitiría que los coches de combustión e híbridos no suban tanto de precio como se temía.

 

Y un último apunte para los coches usados. Si se confirma esta subida del mercado y la moderación de los precios, desde GANVAM, que agrupa a los vendedores profesionales de vehículos, prevén un aumento del mercado de coches de ocasión y, por lo tanto, también una moderación de precios. Señalan especialmente a los que tienen más de 10 años, los cuales, hoy, están sobrevalorados.

TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR